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21 abril 2018

Veteranía junto a juventud se aúnan en solidaridad

Tentadero benéfico a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer, una causa por la que debería haber acudido mucho más público del que asistió a ver este espectáculo. Se ofrecía la posibilidad de ver una de las labores principales del campo, el tentadero. Ese laboratorio en el que se pone a prueba a las futuras madres de la ganadería. La bravura es una de las claves principales para sacar unos hijos dignos de ser lidiados en cualquier parte de la piel del toro que es España.

En esa ocasión el cartel era muy atractivo. Estaba compuesto por toreros veteranos que fueron maestros en sus tiempos y siguen siendo maestros puesto que los alumnos de la escuela taurina de Alcázar de San Juan han podido aprender de estos diestros durante el tentadero.

El ganado pertenecía a El Pizarral. Se han tentado tres añojas para los maestros y los pupilos. Y una erala como clase práctica para los alumnos de la escuela. Ganas no han faltado por parte de todos los que han hecho el paseíllo. Lo que ha faltado ha sido material, que aunque han servido casi todas las becerras pero les ha faltado ese punto para salir satisfecho de la plaza, tanto los maestros como los alumnos y el público. Sin olvidarnos del ganadero que tendrá que seguir experimentando en su laboratorio.

Ortega Cano abría plaza, su becerra se ha dejado y el maestro Cano ha podido disfrutar de unas tandas por ambas manos dejando claro su poso y temple. Ha compartido vaca con Guillermo Soto y Alejandro Velasco que han exprimido las pocas embestidas que tenía el animal.

Tanto Frascuelo como Carlos Cid han quedado inéditos ya que su oponente apenas les ha presentado batalla, se ha desentendido de capote y muleta y no ha querido saber nada de ellos, sin poder sacar ningún muletazo lucido, por mucho que Frascuelo la ha querido someter por medio del macheteo, de poco ha servido.

Con Sánchez Puerto se ha podido degustar el toreo por la derecha, toreo con sabor añejo de calidad en el que tan sólo un maestro es capaz de medir la distancia y altura a la que hay que torear a su enemigo. Una vez que ha terminado la faena ha cedido el animal a José Enrique Cortés que poco ha podido hacer ya que no tenía mucho más el animal.

Buen sabor han dejado los alumnos de la escuela de Alcázar de San Juan. En ella hay nombres que no hay que perder de vista y seguirles la pista, puesto que tienen madera de torero. Esta vaca la han compartido entre Aarón Infante, Adrián Reinosa, Rubén Muñoz, Carlos Cid, que se ha quitado la espinita de antes, y José Enrique Cortés. Ojo con estos nombres que si siguen así pueden decir mucho en el toreo. Aunque es un duro camino, de sobra sabrán que el triunfo de un día no significa nada, y que cada día es un comienzo, aquí nada se regala, todo hay que ganárselo uno mismo. Por ello adelante, tanto a alumnos como a profesores a seguir adelante con este proyecto tan bonito de ir forjando toreros en nuestra tierra. 


Al final del tentadero se ha procedido a la presentación de feria del próximo 2 de septiembre. Tauroemoción ha echado la carne en el asador y ha presentado un cartel muy interesante, cartel en el que aúna la despedida de Padilla que comparte cartel con Castella, un torero muy querido por la afición y que hace mucho que no se ve por la provincia, para combinarlo con el torero de la tierra, el novillero Carlos Aranda que está en un gran momento profesional. Los toros que se lidiaran son de Guadalmena. La corrida comenzará a las seis y media de la tarde. 

02 abril 2018

Pascua florida para Castaño, Bersó e Infantes

Como viene siendo tradición el Lunes de Pascua está reservado al festejo de Carrión de Calatrava en la Mancha. Siguiendo con la tradición los jaboneros de Víctor y Marín han vuelto al saltar al albero para dejar un regusto en el tendido. En esta ocasión un festival taurino mixto en el que el diestro Damián Castaño junto con el novillero con caballos Emilio Bresó y el novillero Aarón Infantes han salido por la puerta de la Gloria. Por su parte, José Ponce lo tuvo que hacer a pie.

Aunque el tiempo no era muy favorable, en cuanto al viento que soplaba, puesto que es el peor enemigo de un torero al enfrentarse a un toro, se pudo contemplar un espectáculo sin percances en el que los toreros estuvieron con muchas ganas a la hora de realizar su tauromaquia.

Por veteranía y estar doctorado en el arte de Cúchares abría plaza Damián Castaño. Con dos largas cambiadas en el tercio recibió al jabonero que salió por la puerta de chiqueros. Ramillete de verónicas con compás y cadencia. Quitó por tafalleras Emilio Bresó. De nuevo de rodillas comenzó la faena, pero pronto se dio cuenta que el novillo necesitaba distancia y no acortarle el viaje. Su faena la realizó por el pitón izquierdo. Su toreo al natural dejó tandas interesantes. Con la espada no estuvo acertado y su trasteo se vio silenciado.

Sin embargo, la espinita se la quitó con el cuarto, un toro con una nobleza que le permitió disfrutar y hacer disfrutar a los aficionados, todo ello enseñando al novillo con cada muletazo que le daba. Le enseñaba por dónde embestir y cómo hacerlo mejor para que luciera todo el conjunto de su faena. Dos orejas paseó con orgullo por el albero.

El único toro que no fue jabonero salió en segundo lugar, un castaño al que recibió Emilio Bresó genuflexo lanceando con mucho mimo a la verónica. Un novillo que tuvo sus complicaciones, había que hacerle las cosas muy bien, estar muy firme. En el momento que lo arrolló el eral cambió su comportamiento, en eso consiste la inteligencia de un torero en crecerse ante las adversidades y hacer frente a ellas, le dio ventaja al novillo llevándolo a las tablas y allí terminó con manoletinas. Errar con la espada silenció su faena.

El quinto fue otro eral de gran calidad al que Emilio Bresó supo aprovechar, sacarle toda la raza y nobleza que llevaba dentro. Verónicas de manos bajas para poner el broche con una revolera. Empaque, gusto y personalidad definen la faena que cuajó Bresó antes este eral de Víctor y Marín. Gusto a la hora de colocarse y mostrarle la muleta, empaque al embarcar al novillo en la franela y personalidad por hacer un estilo tan amanoletado que poco se ve hoy día. Estocada casi entera mas descabello que le dieron el pasaporte para abrir la puerta grande.

Cerraba cartel Aaron Infantes, un joven de Alcázar de San Juan que tiene maneras, aunque no porque haya abierto la puerta grande debe confiarse, en esta profesión hay que trabajar muy duro. Lo que debe hablar en el ruedo es el capote y la muleta, en esta ocasión hablaron acompañados de banderillas, que aunque no estuvo muy acertado en algunas, pero no desistió en su empeño de dejar los rehiletes clavados, incluso puso un par de banderillas cortas como lo harían los rejoneadores. Con la muleta estuvo muy variado con gusto. Estocada trasera que le sirvió para cortar dos orejas.

El menos afortunado de la tarde fue José Ponce, aunque cortó una oreja, recibió varios revolcones sin consecuencias, la falta de oficio es lo que hace que muchas veces ocurran estos leves percances, pero eso se corrige toreando mucho. Mató de dos estocadas.

Ficha técnica.
Con la plaza llena se lidiaron seis erales de Víctor y Marín nobles y de buen juego. Se guardó un minuto de silencio por la tía de los ganaderos recientemente fallecida.

Damián Castaño, silencio y dos orejas.
Emilio Bresó, silencio y dos orejas.
José Ponce, oreja tras aviso.

Aaron Infantes, dos orejas.  

31 marzo 2018

Soledad de puerta grande con tres toreros con muchas ganas

Sábado de Gloria en el que ninguno de los diestros ha obtenido la Gloria de cruzar la puerta grande. El único que la ha rozado ha sido Víctor Puerto, la tizona le ha privado de ese momento. Alberto Gómez se quedó a mitad de camino. Por su parte, Emilio Huertas le tocó bailar con la más fea.

Eran indudables con las ganas con las que iban los tres espadas. Comenzar temporada en una fecha tan señalada y en un albero con tanta solera era motivo más que suficiente para poner toda la carne en el asador. Aunque no fue suficiente puesto que el toro no quiso colaborar en tan loable hazaña.

Víctor Puerto estuvo a punto de salir triunfador de la tarde, la mala fortuna con la espada le privó de ese privilegio. Quien más lo sintió fue el torero que después de expresar su tauromaquia en el albero se quedó con ese mal sabor de boca de no haber rubricado una obra en la que dejó pinceladas de buen regusto. Esto pasó con su segundo ejemplar con el que confiado y tan metido en faena llegó a escuchar los dos avisos.

Con su primero tocó pelo por su toreo templado tanto con el capote, uno de sus fuertes y la muleta. Inteligente a la hora de darle la querencia al toro para así aprovechar más sus embestidas y poder pasear esa oreja tan preciada.

Alberto Gómez como su compañero Puerto tocó pelo en su primero. Un ejemplar que se dejó aunque fue el diestro quien más puso de su parte. A media altura y dejando la muleta en la cara fue como consiguió hilvanar una faena en la que primó la mano diestra. Tras la estocada tuvo que descabellar.

Con el quinto poco lucimiento obtuvo Gómez, un astado que lo buscaba, siempre con la cara arriba y que no dejaba que el diestro expresara su toreo. En mitad del muletazo se le quedaba parado. En esta ocasión donde puedo robarle algún muletazo más cuajado fue con la izquierda. Con la espada tampoco tuvo suerte.

Emilio Huertas no tuvo suerte con su lote, ni el tercero ni el sexto le dieron opciones, aún así Huertas mostró que no está de paso en el toreo, que está para que cuenten con él. Su toreo se basó en torear con los pies juntos, en pasárselos muy cerca pero cuando no hay un material potente para acompañar es muy difícil lograr una obra cumbre. Aún así hubo petición de oreja que el palco no atendió.

Con el sexto se la jugó al inicio de faena con dos pases cambiados por la espalda que al de Herederos de Aristrain le dieron igual, se refugió en tablas cada vez que Huertas le ofrecía la muleta. Lo cambió varias veces de terreno pero aún así cada vez que se veía podido volvía a su refugio, las tablas. Aunque el torero no desistía en su empeño por mostrar su tauromaquia no hubo maneras.

Ficha:
Con un cuarto de plaza se han lidiado toros de Aguadulce (1 y 5) y Herederos de Aristrain (2, 3, 4, 4 bis y 6) nobles y de juego desigual.
Víctor Puerto, oreja y silencio tras dos avisos.
Alberto Gómez, oreja y silencio tras aviso.
Emilio Huertas, petición de oreja con saludos desde el tercio y ovación con saludo.

En el sexto se desmontera José Otero. 

25 noviembre 2017

La esencia de un cómico llamado ‘El Brujo’ arranca las carcajadas en el Teatro Quijano de Ciudad Real

Que ‘El Brujo’ levanta pasiones, allá por donde actúa, es un hecho constatado. Ciudad Real no iba a ser menos, es más, la pasión la desató semanas antes cuando colgó el cartel de no hay billetes. En los tiempos que corren ver un teatro lleno es algo maravilloso. Cómico aterrizó en las tablas del Teatro Quijano para divertir al espectador. Mostrando de esta manera que Rafael Álvarez aparte de con los clásicos también ofrece otro tipo de espectáculos. La esencia de diez años sobre los escenarios con distintas obras se concentra en Cómico. En ella se adentra en lo más profundo de su persona para explicar el fin con el que llegó a cada obra y por qué la hizo.

Con un escenario minimalista, como es costumbre en sus diversas representaciones, ya que únicamente su palabra lo llena todo, en el que una silla y un libro con el foco de luz en ellos esperan a que Rafael Álvarez irrumpa en el escenario. La primera ovación de la noche no se hace esperar, pues son muchas las ganas de ver a este gran actor, muestra de ello las novecientas personas que allí se dieron cita, y muchas más que se quedaron sin una butaca para verlo actuar.

Amalgama de palabras en una dicotomía perfecta en la que se podía diferenciar los momentos en los que recita sus obras y las anécdotas de su propia vida. Hora y media en la que el verbo de ‘El Brujo’ arrancó las carcajadas más sinceras de la noche e incluso tuvo que parar en varias ocasiones, puesto que los aplausos espontáneos irrumpieron en la sala. Salió recitando a San Juan de la Cruz, pasando por Santa Teresa de Jesús para terminar con San Francisco, Juglar de Dios. Toda esta influencia mística tiene un sentido importante en la vida del actor, como explicó sobre las tablas un mal momento en su vida persona le llevo hasta el Monasterio de Silos, donde bebió de la fuente de los místicos.

El Brujo 02Para ‘El Brujo’ los pensamientos tienen una vibración que son sonido. Por ello, sus pensamientos fluyen para que con su alma, voz y corazón lleguen hasta la última butaca de cualquier teatro por el que representa su obra, en esta ocasión en el Quijano, esforzándose para ello. Haciendo gozar y gozando él mismo con éste Cómico esencial. No podía faltar el toque de actualidad, en este caso, centrándose en el problema de Barcelona con Puigdemont a la cabeza y el 155, pasando por la vanguardia que le gusta a Merkel, Franco que era un humorista de humor negro que los jóvenes no han conocido. Explayándose en los platos gastronómicos tan de moda, a los que se le otorga la estrella Michelín, con los que no se come nada, ya que te ponen un plato del tamaño de una plaza de toros y sin apenas comida. También tuvo su mención Master Chef.

El libro que estaba sobre la silla era de Quevedo, del cual leyó el fragmento “Gracias y desgracias del ojo del culo”. Con ello le dio para criticar el hecho de lo mal que se habla ahora y qué pensarían nuestros antepasados cuando escucharan el lenguaje más burdo que emplean los jóvenes de hoy día. Es más, añadiría dónde quedó ese respeto de antaño que con las nuevas generaciones ha ido desapareciendo. Aunque si de lenguaje hemos de hablar, más si cabe hay que hacer un estudio exhaustivo para descifrar los poemas de nuestros literatos. Qué nos quisieron decir con ello tanto Quevedo como Rafael Alberti que fueron los poetas que recitó.

Con ese pensamiento el espectador viaja entre las risas al mundo que regala éste Brujo, que embruja cada noche con su actuación, donde la magia del teatro hace que las penas queden atrás para pasar un buen rato. En el que el “fitness-misa” lo inventó él, en su época de monaguillo, cuando con el poder de la campanilla hacía que se pusieran de rodilla y se levantaran los feligreses. En el que la música flamenca irrumpe en escena para volver al misticismo por el que más se le conoce a este actor. Y la luz va apagándose, poco a poco, para dar por finalizado El Cómico, ante los aplausos más fervorosos de un teatro abarrotado y rendido a los pies de Rafael Álvarez ‘El Brujo’.

18 noviembre 2017

Magia, sentimiento, emotividad y mucho arte

Para brillar en algo hay que estar rodeados de un aura especial. Ése aura lo tuvieron los toreos que se dieron cita en la cena de gala que organizó el Club Taurino de Almodóvar del Campo. Aura que transmitieron en la pasada feria taurina de septiembre en la localidad ciudadrealeña. Aura por la cual han sido galardonados para recibir tan merecido premio al final de los postres.

Para brillar en algo hay que estar rodeados de un aura especial. Ése aura lo tuvieron los toreos que se dieron cita en la cena de gala que organizó el Club Taurino de Almodóvar del Campo. Aura que transmitieron en la pasada feria taurina de septiembre en la localidad ciudadrealeña. Aura por la cual han sido galardonados para recibir tan merecido premio al final de los postres.

La noche no pudo empezar mejor que con un mensaje de Vicente Ruiz “El Soro”, ya que fue uno de los conferenciantes en la semana cultural. Aunque la cosa no quedaba ahí puesto que va a torear un festival, el que abrirá temporada en Almodóvar,en el cual están incluidos Román y Daniel Luque. Como el toreo es así de grande, cuando se trata de un acto benéfico los toreros son los primeros en apuntarse y no lo dudaron ni un segundo los presentes, Antonio Sánchez Puerto, Curro Díaz, Diego Urdiales y el novillero Emilio Bresó en cuanto escucharon la noticia se ofrecieron a torearlo. El festival será en beneficio a la Cruz Roja de la localidad almodovense que necesita una ambulancia para asistir a los enfermos.

Si a alguien hay que agradecer el éxito de la noche es al Club Taurino de Almodóvar del Campo, con un lleno absoluto en los salones y con la casi plena asistencia de los triunfadores, la velada fue transcurriendo tras un manto de magia por los recuerdos que se vivieron cada tarde en el albero de las Eras de Marta.

Emilio Bresó, el novillero de Almadenejos recogió el galardón al mejor novillero. Esa tarde Bresó demostró con su valor sereno que en el toreo hay que saber aprovechar las oportunidades que te brinda, por ello con la mejor manera que tiene para hacerlo, le demostró a esta gran afición como se habla con la muleta y se agradece que lo pusieran dos tardes en la temporada. Aparte de dar las gracias por tal premio y la enhorabuena tanto al empresario como al Ayuntamiento.

Tan importante como un matador es un banderillero. Su labor es fundamental para el maestro con el que van a las órdenes. Por ello el trofeo “Modesto Prado” recayó en el alcazareño Óscar Castellanos conjugándose en esta distinción el de mejor banderillero y mejor subalterno de brega. Tanto con el capote como con las banderillas brilló en el coso. Es la tercera vez que lo recoge y no descartó poderlo hacer en años sucesivos junto a sus compañeros.

El torero riojano Diego Urdialesfue el único que recogió dos galardones a lo largo de la noche. Por una parte, al mejor quite artístico, trofeo “Victoriano de la Serna” por ese toreo tanto a la verónica como por chicuelinas bien ceñidas en las que la plaza vibró de una manera muy especial al sentir esa simbiosis que se creó entre el torero y la afición. Por otra, la mejor faena, trofeo “Sánchez Puerto”, que  fue el reconocimiento a su pureza, toreando sobre todo al natural en el cénit de su obra. Urdiales agradeció al Club el hecho de hacer posible estos premios al ser tan importantes para los toreros y sobre todo para la Fiesta. Al igual que agradeció al alcalde su asistencia, ya que según el propio torero: “El toreo no es de derechas ni de izquierdas sino que es del corazón”.  También tuvo palabras para Sánchez Puerto, que reconoció que era un grandísimo torero y le hacía ilusión tener un trofeo que llevara su nombre por la amistad que los une. Antonio Sánchez Puerto que salió junto al patrocinador a entregar dicho premio dijo que: “el mérito es lo que hizo Diego Urdiales a los toros”.

Román no pudo estar presente en la entrega de trofeos al encontrarse en México ya que toreaba ese mismo día allí. Su trofeo fue al de la mejor estocada que lleva el nombre “Paco Camino”. El empresario Jorge Buendía fue el encargado de recogerlo, el cual tuvo palabras de recuerdo para David de Miranda, que fue cogido en Toro y aún se está recuperando de esa cornada, por ello su sustitución la cogió Román. Desde el otro lado del charco Román mandó saludos para los presentes y dio las gracias por dicho premio.

“Soplón” de Soto de la Fuente fue el protagonista al alzarse con el trofeo al mejor astado de la feria. Trofeo “Casta Jijona” que recogieron sus ganaderos. Ellos reconocieron que a los toros buenos los tienen que torear los toreros buenos, y ese concretamente fue a parar a las manos de Curro Díaz. Quien mostró las cualidades de dicho ejemplar que no fueron otras que bravura, casta, nobleza…

Cuando un torero se encuentra con un buen toro surge la magia y el duende. Duende que más de una vez ha demostrado Curro Díaz en el coso de Almodóvar. Hace diez años lo hizo en su plaza portátil y se llevó el mismo trofeo que este en la plaza de obra donde toreaba por primera vez y de la que salió encantado. El triunfador de la feria fue Curro Díaz recibiendo el trofeo “Calatraveño”. Cada vez que el jienense viene a esta localidad manchega siente el cariño de todos, así lo mostró ayer, agradeciendo ese trato que le brindan. Lo que más le encantó fue ver el salón lleno, ya que para el mundo del toro es muy importante, según las palabras de Curro Díaz.

Si la noche estaba resultando cálida y acogedora, el voltaje subió cuando llegó la hora de entregar el XV Memorial Reina Rincón, en esta ocasión a don Rafael Ruiz Ruiz, unos de los ángeles de la guarda que tienen los toreros, puesto que durante más de treinta años ha ejercido su profesión de cirujano en los encierros de Almodóvar del Campo, siendo cirujano jefe de la plaza de toros de Ciudad Real. Un reconocimiento bien merecido a la persona de este gran hombre y excelente profesional. El cual siempre que lo ha llamado el pueblo de Almodóvar no ha dudado en acudir a la cita. El galardón le fue entregado por parte del padre del diestro fallecido Reina Rincón, José Reina y su nieto Oliver Reina, quien dedicó unas palabras de agradecimiento.

Junto al recuerdo permanente de la memoria de Reina Rincón hubo otro muy especial para el desaparecido Iván Fandiño al tener una gran vinculación con el pueblo almodovense. Y otro para Víctor Barrio.


El acto fue presentado por Roberto García-Minguillán que sin lugar a dudas el peor momento fue cuando dedicó las palabras de recuerdo a su amigo Iván Fandiño, pero como buen profesional supo capear el momento. El presidente Carmelo García, al que todos elogiaron, cerró el acto con unas palabras agradeciendo sobre todo a los toreros por las grandes tardes de toros que dieron, a los ganaderos por embarcar a “Soplón” y a la empresa por la feria que montó. Aunque no nos debemos olvidar que al principio de la entrega la fotógrafa aficionada Ana Muñoz recibió la medalla de la ciudad por la exposición de fotografía desde el tendido que entregó el alcalde de la localidad José Lozano, el cual es un gran aficionado y apoya a la fiesta al 100%.

17 septiembre 2017

Cuando el arte y la pureza se conjugan en el albero

Es difícil que dos conceptos tan importantes en el toreo, se puedan ver en una tarde de toros. No por ello quiera decir que no se vean, a lo que me quiero referir es que se conjugue en dos toreros, ya que uno solo puede torear con arte y pureza. Esta tarde se ha disfrutado del arte que atesora Curro Díaz y de la pureza que le imprime Diego Urdiales a su toreo. Dos toreros que están en un momento cumbre de su carrera y que no han escatimado esfuerzo en esta plaza para que la afición se vaya con un muy buen sabor. Por su parte, Román tuvo que tragar mucho de sus enemigos pero eso no impidió que estuviera asentado.

La tarde ha estado llena de matices. Matices que se convierten en detalles que se observa y revuelan a tu alrededor para que captes ese momento. Esos matices los han protagonizado los toreros y el público. Me quedo con ese silencio respetuoso a la hora de entrar a matar los toreros. Con esas ovaciones que han tributado a los subalternos en su buen hacer con el capote o en banderillas, no por ello sinónimo de desmonterarse, ya que el único que lo ha hecho ha sido Óscar Castellanos. Uno de los matices claves, lo ha protagonizado Diego Urdiales, cuando Román intentaba matar al que cerraba plaza, el astado no le dejaba pasar, lo ha intentado en varias ocasiones. Ha llegado Urdiales, le ha dado cuatro consejos, y estocada certera. Detalles que marcan, sin dejarnos atrás, el de colocar el propio Urdiales con su voz al toro para su banderillero.

El fluir de un sentimiento en el toreo es un momento mágico en el que se conjugan varios instantes que capta la retina humana. Ese segundo llega al cerebro y se transmite a lo largo de nuestro cuerpo para erizar en algún momento el vello. El sentimiento es único e indescriptible por ello plasmar en palabras el arte de Curro se puede incluso escapar algo. Aunque lo que no se escapa es el toreo al natural del cuarto de la tarde de Soto de la Fuente. Esa majestuosidad a la hora de citar, de embarcar al toro en su muleta y rematarlo. Todo ello bajándole la mano, mandando. Toreo con cadencia en el que el torero estaba relajado y así lo ha transmitido. Dos orejas con petición de rabo. Si ante el cuarto ha estado soberbio. Con su primero ha estado importante, ya que el toro de Domínguez Camacho no se lo ha puesto nada fácil. Aún así Curro ha estado por encima cortando dos orejas.

Poesía en movimiento es Diego Urdiales por su forma de andar en el ruedo, con un sentimiento que recuerda a la torería de los matadores de antaño. Tarde importantísima impregnada de la pureza en el más amplio sentido de la palabra. Ese modo de torear tanto con el capote como con la muleta hace vislumbrar faenas de altos vuelos. Así pasó con su primero de Soto de la Fuente al que lo recibió flexionado con el capote recogiendo las embestidas dejando una media de bella factura, al igual que el quite por verónicas. Ese temple al natural, toreando despacito y saliendo andando de cada tanda, con elegancia y clase calaron en el tendido. Primera oreja. En el quinto destacar su toreo de capa en el quite por chicuelinas. La faena cogió altos vuelos cuando tomo la muleta en la mano izquierda. Naturalidad al poder con profundidad y sentimiento hondo. Apoteósico final al natural. Dos orejas.

Román solo paseo una oreja por el coso “Las eras de Marta”, oreja que cortó a su tercero a base de jugarse el tipo, en una ocasión se le coló rozando su taleguilla por la barriga, a pesar de ello no se arrugó y dio la talla con el de Soto de la Fuente. Otra historia fue la que vivió con el de Domínguez Hernández que por fallar a espadas no pudo saborear las mieles del éxito.

Al final el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del diestro José Tomás Reina Rincón con motivo de los quince años de alternativa.

Ficha del Festejo

Con un tercio de entrada se han lidiado toros de Domínguez Hernandez (primero, quinto y sexto) y Soto de la Fuente (segundo, tercero y cuarto) de juego desigual y muy bien presentados.

Curro Díaz, dos orejas y dos orejas con petición de rabo.

Diego Urdiales, oreja y dos orejas.

Román, que sustituía al herido David de Miranda, oreja y ovación.


En banderillas se desmonteró Óscar Castellanos en el primero de la tarde.

16 septiembre 2017

El oasis con el que se topó Emilio Bresó

Si le preguntan a los novilleros de esta tarde por el balance de la misma, lo más seguro que su respuesta sea: “novillada para el olvido”, menos Emilio Bresó que tuvo la suerte de toparse con un quinto que embistió. Un oasis entre tanto desierto. Siempre dicen que no hay quinto malo, y en esta ocasión así fue. La historia pudo cambiar, porque desde luego podría escribirse historia de un encaste que no se deja engañar.

Dentro de tanto desierto, el aficionado que se congregó para disfrutar de una tarde en la que había mimbres de sobra, para ver un toreo de calidad, se tuvo que ir del coso con un sabor agridulce. Tan sólo tres orejas se cortaron a lo largo de la tarde, y fue en el ecuador de la novillada. Mucho peligro los novillos de Buendía. El “¡uy!” era la voz que se alzaba en el tendido cada dos por tres, en lugar del “¡olé!” que debería corear cada rincón de la plaza. Ya se sabe que el toreo es imprevisible, y cada tarde es diferente.

Verde color de la esperanza, así era el terno de los tres novilleros de esta tarde. Color por el que apostaron para enfrentarse a sus enemigos, esos santa colomas que imprimían respeto, porque tan solo su capa, ya es sinónimo de tener ese aire de picante, pero a estos les faltó esa casta de toro bravo. Aunque se desentendían de la muleta pero ojo, no había que perderles de vista ni descubrirse ya que a la mínima se colaban para enganchar. O sino que se lo digan a Pablo Aguado o a Emilio Bresó que en el primero y segundo han estado a merced de los pitones de sus enemigos.

Si hablamos de avisos la tarde ha estado plagados de ellos puesto que aparte de no poder torear a gusto, ya que en el segundo muletazo salían con la cara en alto, para matar han sido imposible, había que lanzarse al vuelo y pillarlos desprevenidos, que sino no se dejaban.

No todo ha sido negativo, también se han visto las buenas maneras de Pablo Aguado, esa templanza y saber estar ante sus dos enemigos. La calidad de sus muletazos y la personalidad a la hora de torear. Por ello ha cortado una oreja en el cuarto.Por su parte, Ángel Téllez tan sólo se ha podido lucir en el tercero dejando un buen comienzo de faena con temple, ya que con el sexto ha quedado prácticamente inédito.

Emilio Bresó cuajó la mejor faena de la tarde con el que salió en quinto lugar. Asentó las zapatillas y le conjugó tandas por ambos pitones dejando su sello amanoletado impreso en el albero. Manoletinas de cierre como sólo él sabe dar. Estocada que le sirvió el corte de las dos orejas. En su primero nada que destacar puesto que la condición del novillo fue nula.

Ficha del festejo

Pablo Aguado, saludos en el tercio tras aviso y oreja

Emilio Bresó, silencio tras dos avisos y dos orejas

Ángel Téllez, saludos desde el tercio y silencio tras aviso.


Se lidiaron seis novillos de la ganadería de Joaquín Buendía descastados salvo el quinto.

25 agosto 2017

Tres obras de teatro en el albero encajero

Tres toreros que bien pueden simular a tres actores con tres textos diferentes, cada cual con su obra. Y como recompensa una oreja para cada uno.

Almagro tiene un halo especial, tal vez al ser la cuna del Teatro Nacional, estar un mes entero escenificando las obras de nuestra literatura del Siglo de Oro deja el ambiente con esa magia para todas las artes. En esta ocasión para el toreo. Tres toreros que bien pueden simular a tres actores con tres textos diferentes, cada cual con su obra. Y como recompensa una oreja para cada uno.

Si en actos tenemos que dividir la tarde, lo haremos en tres actos, en los tres en los que los toros se han dejado, han dado opciones a los diestros para poder realizar su toreo, aunque ha habido un cuarto acto que lo podemos catalogar de obra corta, ya que no ha tenido el guion de una gran obra, el final no se ha escrito como el respetable hubiera deseado. El triunfo se ha evaporado con la espada.

La seriedad de la presidencia ha marcado la nota positiva. Un buen director para que todo se compute como es debido, sin dar trofeos de más ni de menos. Los justos. Premiando lo que se ha realizado en el albero.

Si ha habido una obra que ha destacado por encima de las otras es la de López Simón que volvía a hacer el paseíllo tras el triunfo del año pasado, el cual no ha podido redondear puesto que la espada no ha querido entrar en el que cerraba plaza. Con su primero ha dado un buen recital de toreo. Se ha abierto de capa en el saludo dejando unas verónicas de buen trazo y con la muleta ha vuelto a interpretar una faena de altos vuelos. Sin una buena rúbrica para conseguir un éxito mayor. En el que cerraba plaza, que brindó a su compañero Paquirri, lo tuvo que aguantar mucho, sin llegar a cuajar la faena que le hubiera otorgado la puerta grande. Hasta un aviso recibió por no acertar con el estoque, porque el toro no pasaba y el torero se cuidó de no salir prendido.

Juan José Padilla inauguró el esportón en su primero. Con él compartió banderillas con su compañero Paquirri al que también quiso brindarle el toro. Obra completa con este toro de Camino de Santiago que pudo expresarse con el capote, banderillas, muleta y estocada. Sin embargo, con el de cuarto del hierro El Ventorillo se lo tuvo que quitar de en medio pronto, abrevió faena puesto que no lo vio ni claro para banderillear ni con la muleta. Por mucho que lo macheteó, el animal no se sometió.

Paquirri por su parte no tuvo suerte con el segundo, por mucho que lo intentó con el capote ni una verónica le regaló. Y con la muleta tuvo que sacar los muletazos de uno en uno, pero aún así no logró su objetivo, ni llegó al tendido. Con el quinto se sacó la espinita y se pudo despedir de ese albero y de su público paseando una oreja por el redondel. Con el de El Ventorrillo pudo lucirse, tuvo posibilidades, lo mejor llegó por el pitón derecho.

Ficha del festejo.

Con casi media entrada se han lidiado toros del hierro de Camino de Santiago escurridos de kilos y de juego desigual, primero, segundo, tercero y sexto. Y del hierro del Ventorrillo, bien presentados el cuarto y quinto.

Juan José Padilla, oreja y silencio

Paquirri, silencio y oreja

López Simón, oreja y silencio.

Se guardó un minuto de silencio tras deshacerse el paseíllo.

20 agosto 2017

Ponce sienta cátedra en Ciudad Real con "Juguetón"

Enrique Ponce indultó al cuarto de la tarde y salió a hombros junto a Daniel Luque que desorejó a su lote. Roca Rey sin trofeo fue ovacionado

Hablar de Enrique Ponce esta temporada son palabras mayores. Está en torero. Con una elegancia, un temple y una majestuosidad dignas de un gran caballero. Caballero que pasea su tauromaquia por las plazas en la que está anunciado sin importarle la categoría de la misma. Ponce es Ponce y hay que quitarse el sombrero ante su toreo.

No se puede torear más bonito, regalarnos faenas de ensueño. Soñar ese toreo que es primordial para triunfar. Toreo que nunca pasa de moda y como él tampoco pasa. Cada día va teniendo más adeptos. Porque son muchos los que se declaran “poncistas” y otros muchos los que se van sumando este año y rindiendo ante el maestro de maestro. “Juguetón”, marcado con el número 15, de Daniel Ruiz ha sido un deleite para Ponce. El astado tenía calidad a raudales daba igual que lo toreara con la mano derecha, con la izquierda, que hiciera un pase cambiado. Un deleite de toreo y una excepcional bravura. Indulto garantizado pues el respetable se ha lanzado enseguida a pedir que se salvara la vida del animal. Con su primero paseó una oreja ante un toro que no le puso las cosas fáciles de salida puesto que no se acopló al capote del de Chivas. Sin embargo la mano del maestro está dotada de un don especial para que los animales entren en sus telas.

Daniel Luque volvió a convencer en Ciudad Real, el sello que dejó ayer era muy reciente y por lo tanto la afición estaba con el torero de Gerena. Cuatro orejas en una tarde en la que ha lidiado con dos toros muy diferentes. El primero de su lote se ha gustado el sevillano y ha gustado con su toreo a pies juntos en el comienzo de faena para ir subiendo la dimensión de la misma. Temple ante todo. De nuevo se ha desmonteraro Juan Contreras. Con su segundo ha estado muy firme, sin dejarse ganar la pelea, puesto que el toro exigía mucho pero ahí estaba la mano de Luque para mandar, parar y templar. En banderillas el toro se ha puesto peligroso y aun así viendo las complicaciones del mismo las ha resuelto con solvencia. Dos orejas de nuevo.

Mala suerte en el lote ha tenido el peruano Roca Rey, se ha quedado inédito en el albero ciudadrealeño. Muchas ganas habían de ver a este torero pero poco se ha podido disfrutar de él. Ante un flojo primero tan sólo destacar una tanda al natural. Ovación cariñosa para el diestro. Con el sexto, imposible torear ante un enemigo que se desentiende de la muleta y se dedica a dar vueltas a la plaza. Manso y descastado. Tan sólo con el capote se pudo disfrutar del toreo de Roca Rey, tras ser picado el toro cambio. Recibe un aviso por la dificultad que le plantea a la hora de entrar a matar.

Ficha del festejo

Con tres cuartos de plaza se ha lidiado una corrida de Daniel Ruiz, nobles la gran mayoría y manso el sexto. El cuarto es indultado.

Enrique Ponce, oreja y dos orejas y rabo simbólico.

Daniel Luque, dos orejas y dos orejas.


Roca Rey, ovación con saludo desde el tercio y silencio

19 agosto 2017

Raza torera y naturalidad ante los victorinos

Ureña y Daniel Luque a hombros en la segunda de feria, buena predisposición de Tendero que dio una vuelta al ruedo en su primero
  
Tarde interesante en cuanto a festejo se refiere. Eran muy esperado este cartel con varios alicientes para hacer disfrutar al aficionado, y vaya si lo ha hecho. Por una parte, la primera vez que se lidiaba una corrida de Victorino Martín en el coso manchego y por la otra, los tres matadores que la iban a lidiar tenían mimbres suficientes para deleitar con su toreo, como así ha sucedido. Lástima que las espadas no hayan estado tan afiladas y certeras como se hubiera merecido el final de la noche.

Si con algo me tengo que quedar del conjunto de la corrida es con el toreo al natural que se ha realizado en el ruedo por parte de los tres diestros y con las cuadrillas. Cada vez que la muleta estaba en la mano izquierda subía el diapasón y se daba paso al toreo de ensueño, y ya es difícil decir estas palabras con una corrida de Victorino Martín pero los toros han tenido una extraordinaria nobleza que han permitido el lucimiento de los toreros. Salvo el sexto que exigía mucho y había que estar muy atento para que no se colara ni se quedara en mitad de la embestida.

El triunfador del festejo en cuanto a orejas se refiere ha sido Daniel Luque, que se ha ganado el puesto libre que ha dejado Manzanares en la corrida de mañana. Tres son las orejas que ha paseado por el albero. No es la primera vez que el sevillano llega y convence. Ni será la última. Su toreo engancha al tendido porque tiene una técnica muy depurada. Fue el propio torero quien pidió estar acartelado con sus compañeros hoy, lo cual le honra. Ha dado la cara ante sus dos enemigos. Su primero ha recibido el premio de la vuelta al ruedo y en su segundo, se ha desmonterado Juan Contreras, que ya fue aplaudido por un sector del público por la buena brega que hizo.

Paco Ureña ha acompañado con el corte de una oreja en cada enemigo a su compañero Luque en la salida a hombros. Había ganas de ver a este torero por la buena temporada que llevaba, ganas de ver torear el toreo puro y de raza. En su primero se ha podido degustar, lástima que con el acero no haya redondeado su faena, puesto que la mano se la ha bajado y ha dominado en todo momento. Con su segundo le ha pasado lo mismo, la espada no ha querido entrar a la primera pero en la retina ha quedado grabado su toreo al natural.

Y si había ganas de ver a Ureña, no digo nada de ver a Fernando Tendero, el torero local que siempre responde ante grandes compromisos, que está preparado a pesar de no torear mucho. Hoy ha deleitado a más de uno que no lo había visto nunca con su excelente toreo al natural, y a otros los ha levantado del asiento. Eso es sentir y expresar el toreo. De nuevo la tizona le traicionó y le quitó lo que con derecho había ganado en los minutos que había durado la faena de su primero, el mejor astado del festejo. Una gran ovación lo obligaba a dar la vuelta al ruedo. Y para cerrar plaza el caramelito amargo, al que tuvo que plantarle cara y enseñarle quién mandaba en la arena. Tanto Jorge Fuentes como Miguel Ángel Ramírez se desmonteraron tras parear al tercero de la tarde.

Si hablamos de momentos con cierta sensibilidad nos tenemos que referir al minuto de silencia que se ha guardado en memoria de un torero muy nuestro, de José Tomás Reina Rincón. Precisamente hoy se cumplen 15 años de aquel fatal desenlacen y aún en la memoria de muchos siguen estando vigentes las faenas que realizó en nuestra querida plaza. Por ello a Pepe Reina le han hecho entrega de una placa antes del comienzo del festejo. Será eterno Reina Rincón en nuestros corazones.

Ficha del festejo

Con algo más de media plaza se han lidiado seis astado de Victorino Martín, bien presentado y de buen juego, dándole la vuelta al ruedo al segundo del festejo.

Paco Ureña, oreja y oreja

Daniel Luque, dos orejas y oreja


Fernando Tendero, vuelta al ruedo tras aviso y silencio